JOSÉ ESCRIBANO 
 

Museo

Antropológico

Plaza La Picota, 13

976 645 561

ÓLVEGA (SORIA)

 
 
 
 
MUSEO ANTROPOLÓGICO DE JOSÉ ESCRIBANO
 
            Una de las joyas artísticas que no hay que perderse cuando uno está en Ólvega, se encuentra en la plaza de La Picota, en una pequeña casa que antes daba cobijo a uno de los oficios más ancestrales, el de zapatero, y que ahora acoge una muestra antropológica que para sí quisieran grandes museos.
 
            La casa acoge en la actualidad el Museo Antropológico de José Escribano Calvo, de 80 años, a quien ha costado muy poco evolucionar del aire de la zapatería al arte de la construcción de miniaturas.
 
            Uno se queda boquiabierto cuando entra en la sala que recoge sólo una muestra de las más de 7.000 piezas, de todos sus trabajos, buena parte de ellos representaciones al mínimo detalle de oficios tradicionales. Con materiales sencillos, muy pegados a la tierra, como la madera, el barro o los metales, José Escribano ha ido dando forma a lo largo de los años a tantos recuerdos de infancia y de juventud.
 
            Su amor por la tierra, por sus cosas, queda patente en los cuidadosos trabajos que ha realizado y que bien merecen una y mil visitas, pues siempre hay un nuevo detalle que apreciar.
 
            El visitante podrá conocer de cerca útiles de labranza, de los antiguos curtidores, toneleros, carboneros, hojalateros, queseros o tejeros, por decir sólo alguno de los más de 37 oficios que tiene representados en su museo.
 
            La exposición que puede verse en la casa de José Escribano, abierta a todo aquel que quiera acercarse a ella, se completa con magníficos trabajos en piedra y otros materiales que representan edificios emblemáticos y de gran contenido artístico e histórico de Ólvega, y aún de otros lugares de la provincia. Así pueden verse ermitas como la de Los Mártires o San Marcos de Ólvega, ejemplos de los antiguos molinos de agua del Valle de Araviana, tan ligados a la infancia de José, o monumentos como el Arco Romano de Medinaceli o la Puerta Califal de Ágreda.
 
            La muestra que acoge el museo antropológico de José Escribano se completa con ejemplos de viejos utensilios rescatados de la memoria de nuestro pueblo, una interesante colección de instrumentos de tortura, o sencillas piezas que alcanzan figuras caprichosas a las que sólo la naturaleza ha sido capaz de dar forma.

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