Iglesia Parroquial Santa María La Mayor

 

La Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor de Ólvega

 

Ubicación

 

Calle San Antón, nº 16 – 18.

 

Estilo y datación

 

Lo más antiguo está en una parte de la sacristía (cubierta con bóveda de crucería) y en la torre, ambas pertenecen a un avanzado siglo XV. Su nave principal, crucero y otro tramo de la sacristía son de la primera mitad del siglo XVI.

 

Su fábrica sigue la traza de las iglesias del siglo XVI, con planta de cruz latina y cabecera poligonal. La capilla, dedicada antes a baptisterio y presidida por San Miguel, es la más moderna (1915), y la que le sigue, dedicada al Santo Cristo de la Cruz a Cuestas, en su arquitectura es de 1583. Son dos añadidos. El retablo mayor se fecha hacia 1570.

 

Descripción y características principales

 

Este es el edificio de mayor prestancia artística del municipio. En 1990 la Iglesia fue restaurada a fondo. En su interior se ha dejado la piedra vista que le da un ambiente de espiritualidad y recogimiento. Asimismo, no ha sido menor la labor de restauración de su monumental retablo mayor.

 

En los muros predomina el aparejo de mampostería y la piedra labrada se ve en los contrafuertes, aleros, arcos, ventanas, nervios, esquinas…

 

La torre de la Iglesia tiene aspecto de fortaleza por su coronamiento en almenas. Tiene planta ligeramente rectangular, con tres cuerpos desiguales en su altura y decrecientes en su grosor, separados por impostas de piedra tallada. Tiene seis vanos posibles para campanas y dos ventanitas conopiales en el lado oeste que iluminan la escalera de la torre y recuerdan la veteranía de esta parte de la iglesia (siglo XV).  Bajo las almenas de la torre, una sencilla bóveda de crucería sujeta el tejado.

 

La puerta principal tiene traza barroca y es de principios del siglo XVII. Debió ser pagada por Don Diego de Pereda y Morales, ilustre olvegueño que fue obispo de Medina-Sidonia (nació en Ólvega en 1561 y falleció en Mérida en 1637). En el friso de la puerta se puede leer el nombre Doctor Don José de Pereda y Morales, sobrino de Don Diego de Pereda. La inscripción se hizo para celebrar la obtención del doctorado de José de Pereda.

Las bóvedas de la nave constan de tres amplios tramos iguales separados por arcos fajones apuntados más el de la capilla mayor. Estos tres primeros compartimentos se cubren con bóveda estrellada. La bóveda del presbiterio se acomoda a su planta pentagonal.

 

Las dos vidrieras policromadas del presbiterio son geométricas; la del oráculo del crucero imita los rosetones románicos; la de la capilla del Santísimo representa al Buen Pastor; la de la capilla del baptisterio alude al bautismo de Jesús y en la vidriera del coro se ha representado a la Virgen de Olmacedo (Patrona de Ólvega).

 

El actual coro es de finales del siglo XVI. Debajo del coro está la capilla del baptisterio con pila bautismal de piedra. Se ve parte de la bóveda de crucería del primer tramo de la torre.

 

El púlpito es de madera y traza barroca del siglo XVIII con su tornavoz coronado por niño amorcillo o ángel con trompeta.

 

Las capillas de la iglesia son: capilla de San Miguel, capilla del Santo Cristo (Patrón de Ólvega), la capilla de la Divina Pastora y la capilla del Santísimo Sacramento.

 

En el presbiterio, a ambos lados del retablo hay dos sepulcros o arcosolios del siglo XVII que sirvieron de enterramiento para la familia Morales – Salcedo, patronos de la capilla mayor.

 

El retablo es considerado una joya artística y una de las mejores muestras del romanismo soriano. Es de proporciones grandiosas pues llena toda la cabecera del ábside y es el mayor de toda la Diócesis de su estilo y época. Es una obra escultórica y pictórica importante. La arquitectura y la escultura están atribuidas a Francisco Metelín, Pedro del Cerro, Francisco de Ágreda, Francisco Rodríguez y Juan de Arteaga. La pintura la realizaron Juan Baráiz y Francisco Metelín.

 

Historia y otras curiosidades

 

Desde su construcción la torre de la iglesia presentó problemas por lo que se tuvieron que construir (1587) los dos grandes estribos exteriores o murallones de cinco metros para contrarrestar el empuje de torre y naves.

 

En la capilla de San Miguel se encuentra expuesta la antigua pila bautismal de madera que fue recientemente restaurada. En ella fueron bautizados nuestros mayores y también Carmen Hernández, la iniciadora junto a Kiko Argüello del Camino Neocatecumenal. La Iglesia ha abierto en el año 2022 la causa de su canonización. Carmen Hernández Barrera nació el 24 de noviembre de 1930 en Ólvega y falleció el 19 de julio de 2016 en Madrid.

 

Para ver la iglesia por dentro, pincha aquí:

 

https://antonio360.synology.me/360/2023/olvega/

 

Agradecimientos: Antonio mayo.

 


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