Es un recorrido que reúne variedad paisajística, historia y paleontología.
Esta ruta comienza desde Ólvega en dirección Soria por la carretera de la Red Provincial SO-V-3802, donde encontramos la Fuente de Juan Cañón, más conocida como de San Marcos, en este lugar dejamos el autobús
Justo enfrente de esta fuente y cruzando la carretera, existe un camino que pasa bajo la vía del tren y nos conduce al Barranco de Juan Cañón, lugar donde se encuentra un yacimiento de fósiles del terciario. Finalmente, el camino desaparece y tomamos el sendero que conduce al manantial de Juan cañón, situado a la derecha, enfrente de dos altillos. Este manantial forma dos pequeñas balsas cuyas aguas se filtran para resurgir 2 Km. Más abajo, en la ya mencionada fuente de Juan cañón.
No dirigimos después a contemplar el ejemplar de quejigo más grande del término. Para llegar a este punto iniciamos el ascenso siguiendo las curvas de nivel de La Loma, que tenemos a nuestra derecha, por donde encontramos mucha piedra suelta y gran número de fósiles, aunque este yacimiento ya ha sido “explotado” por investigadores alemanes.
En el camino distinguimos aliagas, gayuba y enebro. Y se divisa Ólvega, la ermita de San Marcos y Muro.
Llegamos al quejigo y se observan sus fastuosas dimensiones y su buen estado de conservación. Desde este magnifico ejemplar aislado, ascenderemos por la ladera norte de la Sierra del Madero hasta el momento. Desde lo alto podemos observar una amplia panorámica de pueblos de la comarca, así como el Moncayo, La Sierra de Cebollera y, los días muy despejados, el Sistema Central y los Pirineos.
Continuamos caminando por el alto de la Sierra y, al distinguir un robledal, comenzamos a descender en cuña. Nos dirigimos hacia la izquierda y llegamos al Camino Real, por el que dicen que pasó Felipe IV y en el que las ruedas de los carros han dejado marcada su huella sobre la piedra caliza. En la entrada del camino un montón de piedras, que hicieron las carreteros que por allí pasaban, nos sirve de referencia para llegar a las cañadas.
Dejamos el pedregal a nuestra izquierda y continuamos de frente, en ligero descenso, hasta encontrar lo que parece una calzada de grandes piedras.
Nos adentramos en la cañada de Hinojosa, a través de un sedero rodeado de robles y sotobosque de enebros, majuelos, espinos y aliagas. Llegamos a una primera fuente y una pradera, continuamos la senda hasta llegar a otra con corrales derruidos y una segunda fuente de la que mana más agua. Este es un buen lugar donde descansar y recuperar fuerzas. Para continuar la marcha seguimos el sendero que queda frente a la boca de la fuente y nos deleitamos con el cambio de vegetación, arces, avellanos, quejidos, mostajo, majuelos, madre selva..., hasta llegar a una construcción estilo celtíbero (planta circular).
Iniciamos el ascenso por la loma que está enfrente de la construcción y desde los alto caminamos por la cima de Sierra hasta divisar Ólvega. Tomamos a la derecha un camino descendente que nos lleva hasta La Fuentecillas, paraje situado a 2 Km. de Ólvega, que por su tranquilidad pudo inspirar al poeta Gustavo Adolfo Bécquer. En la actualidad existe un refugio donde, además de cobijarte, puedes hacer fuego en un pequeño hogar. Seguimos en fácil descenso arropados por un robledal y el transcurso de un pequeño arroyo.
Continuamos por el camino que conduce a Noviercas, aunque en dirección a Ólvega, lugar propicio en otoño para la seta de cardo.
Poco más adelante, a mano derecha, dejamos la Lagunilla, balsa natural que recoge el agua de lluvia y que aprovecha el ganado.
Así pues, siguiendo este camino llegaremos a Ólvega, tras haber recorrido unos 16 Km., entre algunos de los más variopintos paisajes de este término y alrededores.
Esta ruta se encuentra señalizada y corresponde al número dos de los Pequeños Recorridos
Desde la Ruta de fósiles, a su paso por el Alto de Juan Cañón, podemos incorporarnos a la etapa del GR 86, que cubre el trayecto Ólvega-Matalebreras.